Libres de Verdad

29. Paz - El Abandono a la Voluntad de Dios

Season 1 Episode 29

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¿Conoces el Padre Dolindo Ruotolo? ¿No?

Tienes que escuchar sobre su Novena al Abandono Confiado a la Voluntad de Dios. 

All realizarla ¡transformó mi corazón! Y estoy segura que cambiará tu vida espiritual. 

¡Descubrámosla! 

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¿Alguna vez te has sentido perdido, sin misión y esperanza? Yo también experimenté ese vacío, pero un encuentro tocó mi corazón transformando mi vida. Hola, soy Brenda, y hoy quiero recordarte que en medio del mundo podemos perdernos volviéndonos esclavos. Pero hay alguien que ha roto las cadenas del pecado y de la muerte para siempre. Dios lo ha hecho por amor a ti. A mí, por nosotros, para que seamos libres de verdad. He comprendido que todo depende del Señor. que nadie me tocará ni siquiera un cabello sin su voluntad. Afirmaba convencida la religiosa polonesa Sor Faustina Kowalska en su diario espiritual redactado entre 1934 y 1938. Palabras que tienen su origen en lo proclamado por Jesús, quien reveló ¿Acaso un par de pajaritos no se venden por unos centavos? Pero ni uno de ellos cae en tierra sin que lo permita vuestro Padre. En cuanto a ustedes, hasta sus cabellos están contados ¿No valen ustedes más que muchos pajaritos? Por lo tanto, no tengan miedo. El apóstol San Pedro en su primera carta nos anima diciendo Depositen en Dios todas sus preocupaciones, pues Él cuida de ustedes. Por su parte, el apóstol San Pablo deja claro que el Señor nos sostiene en todo al escribir. Nos sobrevienen pruebas de toda clase, pero no nos desanimamos. Estamos entre problemas, pero no desesperados. Somos perseguidos, pero no eliminados. Derribados, pero no fuera de combate. Nos sentimos seguros en cualquier circunstancia.

UNKNOWN

¡Gracias!

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Quiero compartir contigo una verdad revelada por Dios a lo largo del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento que cambiará tu vida para siempre, porque ciertamente transformó la mía. Inicié hace unas semanas la novena del abandono a la voluntad de Dios. Algunos la han oído, pero nunca la han hecho. Otros la han realizado, pero hace ya tiempo, olvidando su eficacia. Y es que si de algo me di cuenta es que este es el único camino para el cristiano que realmente quiere seguir las huellas de Cristo. El abandono total y confiado en hacer la voluntad de Dios. ¿Sabes por qué se realizan a lo largo de nueve días, denominándose novenas? La plataforma digital Aletheia nos descubre este dato bastante interesante. Rezar durante nueve días tiene una base bíblica. Por ejemplo, una novena de oración fue la que hicieron los apóstoles como preparación a la venida del Espíritu Santo. Sabemos que entre la resurrección y la ascensión hay 40 días, pero hay 9 días entre la ascensión y Pentecostés. ¿Qué hicieron los apóstoles en ese lapso de tiempo? En esos 9 días los apóstoles oraron para recibir una gracia muy especial, la bendición. El libro de los Hechos de los Apóstoles dice que todos ellos se reunían siempre para orar con algunas mujeres, con María, la madre de Jesús. De ahí, la novena tomó un sentido de anticipación y preparación a una fiesta. ¿Por qué rezar una novena? Continúa Leteya. Tomando en cuenta que una novena es un acto de devoción enfocado en hacer crecer nuestra relación con Dios y abrirnos a su voluntad, realizarla puede ayudarnos a prepararnos para decisiones o eventos difíciles, además de conectarnos espiritualmente con los cristianos católicos de todo el mundo que estén rezando la misma oración. La novena de la que quiero hablarte hoy ha impactado mi vida espiritual en su día a día de una manera extraordinaria y lo sigue haciendo. Porque tal como la santidad es un camino constante hasta el fin de nuestras vidas, así también lo es el abandonarse a la voluntad de Dios. Paso a paso, prueba tras prueba, Sean pequeñas o grandes, vamos avanzando, aprendiendo a abandonarnos en nuestro Dios todopoderoso y todo amor. Entremos ahora de lleno en la breve historia detrás de esta eficaz novena. ¿Dónde y cómo surge? Dejemos que la plataforma digital de Catholic Herald en español nos lo cuente. El padre Dolindo Ruotolo nació en Nápoles, Italia, el 6 de octubre de 1882 y murió el 19 de noviembre de 1970. Don Dolindo fue un sacerdote franciscano ordenado a la temprana edad de 23 años en 1905. Más tarde sería nombrado exorcista. dedicaría cada momento de su larga vida a la oración y la penitencia, al servicio de miles de fieles que pedían su dirección espiritual y acudían a él en busca de ayuda y consuelo. Fue grandemente bendecido por Dios, llegando a sostener conversaciones con nuestro Señor Jesús. De hecho, su contemporáneo franciscano, el santo Padre Pío de Pietrelchina, le dijo una vez a un grupo de peregrinos de Nápoles que fueron a verlo. ¿Por qué vienen aquí si tienen a don dolindo en nápoles es un santo es cierto que el padre dolindo es quizás más hoy conocido por la novena del abandono basadas en las palabras que jesús mismo le compartió es interesante que su nombre dolindo significa dolor y fue lo que marcó su vida tanto de niño como de adolescente y hasta su vida sacerdotal En él se hizo realidad la profecía que un obispo le dijo de que sería mártir, no de cuerpo, sino de corazón. En efecto, el padre Dolindo sufrió dolores físicos, calumnias dentro y fuera de la iglesia, rechazo e incomprensión. Sin embargo, en medio de tantos sufrimientos, se convirtió en niño, abandonándose cada vez más profundamente a Dios. Él decía de mismo, Soy totalmente pobre. Mi fuerza es mi oración. Mi guía es la voluntad de Dios que me deja llevarme de su mano. Mi seguridad en el camino escabroso de la vida es la Madre Celestial María.

UNKNOWN

Gracias.

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Como mencionábamos antes, el Padre Dolindo también fue místico y entre sus inspiraciones espirituales interiores con el Señor Jesús nos llega la famosa novena del abandono a la voluntad de Dios. En ella se nos llama a ser como niños en los brazos del Padre y reconocer nuestra incapacidad de resolver lo que nos agobia. Se trata de pedirle al Señor que venga y desate los nudos y se ocupe de nuestras vidas. Pero eso sí, tenemos que pedirle que se ocupe de todas las áreas de nuestras vidas. Muchas veces queremos que Jesús se ocupe sólo de aquello que nos agobia y nos entristece, pero no queremos entregarle todo. Queremos mantener el control y seguir viviendo el resto de la vida de nuestra manera. Así no funciona. Finaliza el artículo del Catholic Herald. Quizás nos sirva un ejemplo. Imaginemos un niño que tiene miedo de lanzarse de un trampolín a la piscina donde le espera su papá con los brazos abiertos. El niño tiene dos opciones, o se lanza al vacío y cae en los brazos del padre, o se queda temblando de miedo en el trampolín. No hay camino intermedio. De igual manera, o nos abandonamos a los brazos de nuestro Padre Celestial, o nos quedamos como estatuas llenas de miedos y angustias. Es hora de confiar, es hora de decirle al Señor con completa confianza, Jesús, ocúpate tú. ¿En qué consiste esta preciosa y poderosa novena? ¿Podemos estarnos preguntando con ganas de descubrir un poco más? A través de ella, el alma es llamada a dejar ir poco a poco la ansiedad. el deseo por controlarlo todo, dejar que la preocupación constante sea cosa del pasado para dejar obrar a Dios con plena libertad. Jesús mismo le revelaría que la preocupación obstaculiza la gracia, mientras que el abandono confiado permite verdaderas intervenciones divinas, incluso milagrosas, en la vida espiritual y material del alma. Hoy te invito a que sencillamente escuches las palabras y las dejes sobrar en tu corazón, pues llegarán a lo más íntimo de tu ser sacudiéndote de toda tibieza, mediocridad o temor. Es mi gran deseo que te animes a realizarla en otro momento, día a día, meditando con cuidado las palabras de Cristo al Padre Dolindo, porque vale muchísimo la pena. Comencemos. Iniciamos haciendo la señal de la cruz. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. A continuación, leemos las palabras que Jesús le dirigió al Padre Dolindo Rotolo y que él sigue expresándonos a ti y a a lo largo de nueve días. ¿Listo? Dicen así. Día primero. ¿Por qué te confundes al preocuparte? Déjame a el cuidado de tus cosas y todo se mantendrá en calma. Te digo que todo acto de verdadero, ciego y completo abandono a produce el efecto que deseas y resuelve toda situación complicada. Ahora repitamos diez veces. Oh Jesús, me abandono a ti, ocúpate de todo. Se termina con la oración del Padre Dolindo Ruotolo. Madre, me entrego totalmente a ti y por ti y contigo quiero pertenecer enteramente a Jesús. Finalmente nos hacemos la señal de la cruz, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. Día segundo Abandonarte a no significa ni inquietarte, ni estar amargado, ni perder la esperanza. ni tampoco significa ofrecerme una oración pidiéndome que la siga y transformar la preocupación en oración. Está en contra de esta entrega, profundamente en contra la preocupación, el estar nervioso y pensar en las consecuencias de todo. Es como la confusión que sienten los niños cuando le piden a su madre atender a sus necesidades y luego intentan ocuparse de esas necesidades por mismos con el fin de que sus intentos se entrometan en las acciones de su madre. Abandonarse significa cerrar plácidamente los ojos del alma, rechazar los pensamientos de tribulación y ponerte bajo mi cuidado para que sólo yo actúe diciéndome, ocúpate Jesús. Se repiten diez veces. Oh Jesús, me abandono a ti, ocúpate de todo. Madre, me entrego totalmente a ti, y por ti y contigo quiero pertenecer enteramente a Jesús. Y finalizamos haciéndonos la señal de la cruz. Día tercero ¿Cuántas cosas realizo cuando el alma, tanto en sus necesidades espirituales como en aquellas materiales, se vuelve a mí? Me mira y diciéndome, Jesús, ocúpate de ello. Cierra los ojos y reposa. Obtienes pocas gracias cuando te atormentas por producirlas. Sin embargo, obtienes muchísimas cuando la oración es un encomendarse plenamente a mí. En el dolor oras para que yo obre, pero para que obre como el enfermo que pide al médico que lo cure. No te diriges a mí, sino que quieres que yo me adapte a tus ideas. No obres así, sino ora como te he enseñado en el Padre nuestro. Santificado sea tu nombre, es decir, glorificado en esta necesidad mía. Venga a nosotros tu reino, o sea, que todo contribuya a tu reinado en nosotros y en el mundo. Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, es decir, dispón Jesús en esta necesidad como mejor te parezca en lo que se refiere a nuestra vida temporal y eterna. Si me dices de verdad, hágase tu voluntad, que es lo mismo que decir, Jesús, ocúpate de todo, yo intervendré con toda mi omnipotencia y venceré las mayores dificultades. Día 4 Día 5 ¿Tú ves que la enfermedad apremia en vez de menguar? No te turbes, cierra los ojos y dime con confianza, hágase tu voluntad Jesús, ocúpate de ello. Yo lo haré e intervendré como médico y hasta obraré un milagro cuando fuera necesario. ¿Ves que el enfermo empeora? No te desanimes, sino cierra los ojos y di, Jesús, ocúpate de ello. Yo me ocuparé. No hay medicina más poderosa que una intervención mía de amor. Repetimos diez veces. Oh Jesús, me abandono a ti. Ocúpate de todo. Madre, me entrego totalmente a ti y por ti y contigo quiero pertenecer enteramente a Jesús. Nos hacemos la señal de la cruz. Día quinto Cuando yo te indique un camino diferente por el que vas, yo te prepararé y te llevaré en brazos. Dejaré que te encuentres como los niños llevados en brazos al otro lado del río. Lo que te duele inmensamente son tus razonamientos, tus preocupaciones y pensamientos, y tu deseo de afrontar lo que te afecta solo. Repetimos diez veces. Oh Jesús, me abandono a ti, ocúpate de todo. Madre, me entrego totalmente a ti y por ti y contigo quiero pertenecer enteramente a Jesús. Y finalizamos haciéndonos la señal de la cruz. Día sexto. No descansas nunca. Quieres juzgarlo todo, pensar en todo, y te abandonas así a las fuerzas humanas, o peor, a los hombres, confiando solo en su intervención. ¿Es esto lo que obstaculiza y bloquea mis palabras y mis planes? ¿O cómo deseo tu abandono para beneficiarte y cuánto me aflijo al verte turbado? Satanás busca precisamente esto, turbarte, para apartarte de mi acción y arrojarte a la merced de las iniciativas humanas. Confía por eso solo en mí, reposa en mí, abandónate a e todo repetimos diez veces o jesús me abandono a ti ocúpate de todo madre me entregó totalmente a ti y por ti contigo quiero pertenecer enteramente a jesús y nos hacemos la señal de la cruz día séptimo Yo derramo tesoros de gracia cuando estás en la plena pobreza, en la necesidad de mí. Ninguna persona de razón o pensador ha podido alguna vez hacer milagros, pero aquel que se entrega a Dios hace trabajos divinos. Así que no lo pienses más. porque la mente es aguda y para ti es muy difícil ver la maldad y a la vez confiar en y olvidarte de ti mismo. Haz esto para todas tus necesidades. Háganlo todos ustedes y verán grandes milagros, silenciosos y continuos. Yo me encargaré de todas las cosas, te lo prometo. Repetimos diez veces. Oh Jesús, me abandono a ti, ocúpate de todo. Madre, me entrego totalmente a ti, y por ti y contigo quiero pertenecer enteramente a Jesús. Y finalizamos haciéndonos la señal de la cruz. Día octavo. Cierra los ojos y déjate llevar por la fluida corriente de mi gracia. Cierra los ojos y no pienses en el pasado, alejando también del futuro los pensamientos, igual que lo harías con la tentación. Reposa en mí, confía en mi bondad y te prometo por mi amor que si dices, Jesús, ocúpate tú, yo me ocuparé de todo, yo te consolaré. Te libraré y te guiaré. Repetimos diez veces. Oh Jesús, me abandono a ti, ocúpate de todo. Madre, me entrego totalmente a ti, y por ti y contigo quiero pertenecer enteramente a Jesús. Y nos hacemos la señal de la cruz. Finalmente, el día noveno dice así. Ruega siempre con esta disposición de abandono y tendrás gran paz y grandes frutos, incluso cuando yo te concediera la gracia de la inmolación, de reparación y de amor que conlleva el sufrimiento. ¿Te parece imposible? Cierra los ojos y di con toda el alma, Jesús, ocúpate de todo. No temas, me ocuparé de ello y bendecirás mi nombre. Mil plegarias no valen lo que un solo acto de abandono vale. Recuérdalo bien, no hay novena más eficaz que esta. Repetimos diez veces. Oh Jesús, me abandono a ti, ocúpate de todo. Madre, me entrego totalmente a ti y por ti y contigo quiero pertenecer enteramente a Jesús. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. De las pocas palabras que están recogidas en la Biblia, provenientes de la Santísima Virgen María, encontramos las necesarias, breves pero potentes, que reflejan con gran belleza el punto central de esta novena. Cuando nuestra Madre Celestial dijo, Hagan lo que Él les diga. ¿Y qué enseñó en tantas ocasiones nuestro Redentor? No teman. Les aseguro que si tienen fe como un grano de mostaza, podrán decir a esta montaña, muévete de aquí a allá y se moverá, y nada les será imposible. Gracias por adentrarte conmigo en esta novena que te invito a rezar en el momento en que quieras, pero inténtalo. Mi vida se ha transformado así como mi corazón y mi manera de ver las cosas. Es verdad, nos gusta llevar las riendas, tener el control, pero es precisamente cuando lo soltamos que podemos reconocer la grandeza, el amor y la misericordia de Dios por nosotros. Nadie quiere más nuestro bien que nuestro Padre Celestial. Recuerda, si a nadar se aprende nadando, a abandonarse y confiar se aprende también en acción. Te invito a reflexionar esto a lo largo del día. ¿Cuánto me sirve tener guardadas en el corazón distintas frases de la Biblia, así como aquellas pronunciadas por los santos, porque me llenan de esperanza y fortaleza cuando más lo necesito? ¿Qué te parece si cierras los ojos unos momentos y escuchas con el corazón las siguientes frases que te aseguro te animarán? Santo Padre Pío, fraile capuchino del siglo XX. El corazón que se rinde a Dios aprende a descansar aún en la lucha. Santa Madre Teresa de Calcuta, monja católica que fundó la Congregación de las Misioneras de la Caridad en 1950, dedicadas a los pobres en la India, recibiendo el Premio Nobel de la Paz en 1979. La confianza en la divina providencia es la fe firme y viva en que Dios puede ayudar y lo hará. Que nos puede ayudar es evidente porque Él es omnipotente. Que nos ayudará es seguro porque lo ha prometido en muchos lugares de la Sagrada Escritura y Él es fiel a todas sus promesas. Y por último, te dejo con esta preciosa frase de San Rafael Arnaiz, joven monje trapense español, considerado uno de los grandes místicos del siglo XX. No me importa que el camino por donde me lleves sea difícil. Voy, Señor, porque eres el que me guía. Anímate, elige seguir a Cristo cada día con todo tu corazón. No importa si caes, acércate al sacramento del perdón y confía en su divina misericordia. No temas que Él te sostiene en cada paso, recibelo en cada eucaristía. Avanza por el camino de la santidad, pues solamente así somos libres de verdad.

UNKNOWN

¡Gracias!